Detrás de la Música · Aura Radio
Villanueva de los Castillejos
Cuando la fiesta deja de ser tuya y pasa a ser de quien viene detrás
Con esta canción quise retratar el inicio de las Pascuas en Villanueva de los Castillejos y cómo, junto a la gente de El Almendro, caminamos hacia la ermita del Prado de Osma entre carretas y la Virgen de Piedras Albas. Pero más allá de la fiesta que abre el calendario en la provincia tras el largo invierno, mi verdadera intención era contar un viaje íntimo: el momento en que comprendes que el tiempo ha pasado.
Escribí la letra desde la emoción de ver a mi hija dejar la carreta, caminar a mi lado como una igual y, al volver al pueblo, verla regresar sola en su propia carreta. Quería plasmar cómo la fiesta es también pasar el testigo.
Letra de la Canción
El Sábado de Gloria todo el pueblo está despierto y se huele a leña y a flores de campo. Mi hija me da la mano y dice: "Mamá, ¿ya vamos?" Y las Pascuas empiezan con su prisa de siempre. Tras el invierno largo el campo se abre en fiesta. Villanueva de los Castillejos, qué Pascuas tienes, con tu Virgen de Piedras Albas en el Prado de Osma. Villanueva de los Castillejos, abres el calendario, y detrás de ti se echa a andar toda la provincia. Los de El Almendro y los de aquí caminamos juntos hasta la ermita, entre carretas y caballos. Los burros, al volver, llevan las flores de otros, y a todos nos parece que la primavera es nuestra. Tras el invierno largo el campo se abre en fiesta. Villanueva de los Castillejos, qué Pascuas tienes, con tu Virgen de Piedras Albas en el Prado de Osma. Villanueva de los Castillejos, abres el calendario, y detrás de ti se echa a andar toda la provincia. Este año mi hija es grande para ir en la carreta y camina a mi lado con la cabeza muy alta. Me mira como quien mira a una igual y yo, de pronto, comprendo que me ha alcanzado. Y tú, que ya no cabes en mis brazos, tú que te ríes de mis historias de siempre, cuéntame ahora tú lo que has visto de camino y yo te escucharé como a una mujer. Al volver al pueblo, ya de tarde, las carretas llegan despacio, con los burros cansados. Mi hija se sube a la última, sola, y me saluda: la primera vez que vuelve sin mí. Villanueva de los Castillejos, qué Pascuas tienes, y mi hija ya vuelve en su propia carreta. Villanueva de los Castillejos, abres el calendario, y yo te lo pasé a ella como me lo pasaron. La carreta engalanada ya no es mía.