Detrás de la Música · Aura Radio
Paterna del Campo
Flores de papel, amor en secreto y el momento en que dejas de contar
Escribí "Paterna del Campo" como un flamenco pop tierno para retratar aquello que un pueblo construye en secreto. La inspiración nace en esas noches de agosto donde una pareja corta y pega miles de flores de papel para engalanar la fiesta de la Santa Cruz de septiembre. En la letra quise plasmar su rutina: él cuenta minuciosamente para no equivocarse, mientras ella le recuerda que la cuenta es mentira. También reflejé esa ayuda entre vecinos que aportan papel sin pedir nada a cambio. Mi decisión creativa clave fue guiar la canción hacia el amanecer en la calle Andalucía, cuando él finalmente deja de contar y solo mira lo que han creado juntos.
Letra de la Canción
Cada noche de agosto la mesa está llena de papeles y mi mujer corta, y yo pego, y nadie nos mira. Son quince mil flores para una sola calle, y vamos por la tres mil trescientas, ¿o por la cuatro mil? Ella dice que no cuente, que la cuenta es mentira. Yo cuento: es lo único que sé hacer sin equivocarme. Paterna del Campo, qué flores de papel tienes, cada una cortada con las manos de alguien. Paterna del Campo, la Santa Cruz de septiembre viene vestida de todo lo que el pueblo hizo en secreto. Mi marido pega torcido las que son de color rojo y las ponemos al final, donde casi nadie mira. Él sabe que lo sé, y yo sé que lo sabe, y así, de torcido en torcido, se hace una calle. Ella dice que no cuente, que la cuenta es mentira. Yo cuento: es lo único que sé hacer sin equivocarme. Paterna del Campo, qué flores de papel tienes, cada una cortada con las manos de alguien. Paterna del Campo, la Santa Cruz de septiembre viene vestida de todo lo que el pueblo hizo en secreto. La víspera de la fiesta nos quedamos sin papel y el vecino de enfrente nos trae un paquete. Nadie pregunta, nadie dice nada: así se hace aquí una calle, con lo que cada uno tiene. Y tú, que pasas mañana bajo las flores sin saber cuál es la mía ni cuál es la tuya, míralas despacio: cada una es una tarde en la que alguien decidió quedarse a cortar. Al amanecer la calle Andalucía está cubierta de colores que no existían ayer por la mañana. Mi mujer me coge de la mano y no dice nada, y yo, por primera vez, no cuento ninguna. Paterna del Campo, qué flores de papel tienes, y esta noche no las cuento: las miro. Paterna del Campo, la Santa Cruz de septiembre viene vestida de todas las manos que cortaron. Quedan flores en la mesa. Mañana empezamos otra vez.