Detrás de la Música · Aura Radio
Palos de la Frontera
Escribí esta canción para dar voz a quienes esperaban en la orilla del muelle
Escribí Palos de la Frontera para poner el foco en la ficción de quienes se quedaban en tierra cuando las carabelas partían. Mi intención era retratar la espera a través de un símbolo sencillo: una cuerda que una madre ata a su hijo antes del alba, en un muelle que huele a brea y sal. Quise contar cómo cada nudo suma un día de espera y miedo al mirar la ría sin saber el rumbo. Construí la letra como un diálogo de esperanza y distancia, donde ambos cuentan los nudos para sentirse más cerca. Finalmente, al aparecer la vela en la primavera, el último nudo se desata y la cuerda deja de contar para abrazar.
Letra de la Canción
Media hora antes de que salga el sol, el muelle de Palos huele a brea y a sal. Mi madre me pone una cuerda en la mano con un nudo hecho para empezar. No sé a dónde van las velas, sé que el mar no va a avisar. Palos de la Frontera, guarda mi nombre en la orilla, que el que se marcha de noche regresa con la luz. Palos de la Frontera, que no se apague la vela del que mira tu ría sin saber el rumbo del sur. Yo no sé de cartas ni de cuántas leguas, sé contar los nudos con la yema del dedo. Cada madrugada voy a atar uno más y a mirar la ría con el mismo miedo. No sé a dónde van las velas, sé que el mar no va a avisar. Palos de la Frontera, guarda mi nombre en la orilla, que el que se marcha de noche regresa con la luz. Palos de la Frontera, que no se apague la vela del que mira tu ría sin saber el rumbo del sur. Al tercer día ya no se ve la costa y los hombres rezan con la boca seca. Yo toco la cuerda, cuento nudo por nudo, y mi madre se queda en cada uno de ellos. Y tú, que cuentas los nudos con la yema del dedo, no mires al poniente con tanta prisa. Yo también cuento, madre, y en cada nudo estoy un poco más cerca de volver. Una mañana de primavera, una vela en la ría, y yo con la cuerda hecha un ovillo de espera. Desato el último nudo con los dientes y las manos, y no hay cuerda que ate lo que el mar devuelve. Palos de la Frontera, guarda mi nombre en la orilla, que el que se marchó de noche ha vuelto con la luz. Palos de la Frontera, ya se apaga la vela, y en tu muelle una cuerda sin nudos ya no cuenta, abraza. La cuerda ya no cuenta días, la guardo como un lazo.