Detrás de la Música · Aura Radio
La Granada de Riotinto
Un pueblo pequeño con un nombre grande que traspapela las cartas
Escribí "La Granada de Riotinto" para dar voz a esa espera paciente y a la confusión de un nombre. Me inspiré en la historia de un padre de este pueblo pequeño que espera durante meses la carta de su hijo. Quería reflejar esa frustración cotidiana cuando en la ventanilla le dicen que busque en la otra Granada, la de la Alhambra, mientras él solo reclama su lugar, el que antes llamaban La Adelfilla o La Arfilla. Busqué plasmar ese contraste entre la Granada grande y la suya, humilde pero propia. Mi intención era transmitir la emoción contenida hasta esa mañana en que el cartero llega con el sobre roto, los tres sellos y la certeza de que su hijo vendrá en diciembre.
Letra de la Canción
Hace tres meses que espero una carta de mi hijo y cada mañana el cartero me mira y niega. Dice que no hay nada para La Granada, y yo sé que escribe, porque me lo prometió. Algo se pierde por el camino, algo que lleva mi nombre. La Gra-na-da, La Gra-na-da, qué nombre tan confuso, que se pierde entre las cartas y los mapas. La Gra-na-da, La Gra-na-da, que no eres la grande, pero eres la mía, y aquí te espero. Dicen que antes se llamaba de otra manera, La Adelfilla, o La Arfilla, según quién lo diga. Y que un día la ermita dio nombre al lugar y el nombre se fue corriendo detrás de otros nombres. Algo se pierde por el camino, algo que lleva mi nombre. La Gra-na-da, La Gra-na-da, qué nombre tan confuso, que se pierde entre las cartas y los mapas. La Gra-na-da, La Gra-na-da, que no eres la grande, pero eres la mía, y aquí te espero. Voy a la oficina y me dicen que miren en Granada, la de la Alhambra, que seguro que allí la tienen. Yo no sé si reír o gritar a la ventanilla, porque mi hijo escribió: "La Granada de Riotinto". Y tú, hijo, que escribes desde lejos, tú que crees que el sobre llega solo por tu letra, pon en el sobre el nombre completo del pueblo: que aquí el nombre pequeño siempre se queda corto. Una mañana el cartero me llama desde la puerta con un sobre doblado y tres sellos. Viene de lejos, con las esquinas rotas, pero la letra de mi hijo se reconoce a la primera. La Gra-na-da, La Gra-na-da, qué nombre tan confuso, y hoy me ha llegado lo que se había perdido. La Gra-na-da, La Gra-na-da, que no eres la grande, pero eres la mía, y por fin te encuentran. La carta dice que está bien. Y que vendrá en diciembre.