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Detrás de la Música · Aura Radio

Bollullos Par del Condado

Heredar un oficio cantando entre la tierra caliente y la bota del abuelo

Para contar la historia de una primera vendimia y la herencia de un oficio, compuse "Bollullos Par del Condado". Busqué fusionar la energía del gospel andaluz con el pulso de la tierra caliente, el olor a mosto y el peso de la tradición. Quería reflejar la emoción de una nieta que corta su primer racimo bajo la atenta mirada de su abuelo. Estructuralmente, utilicé la bota de cuero como símbolo: primero da agua para acompañar el temor inicial, y al terminar, se llena con el vino nuevo. Con las manos moradas y los aplausos en la bodega, el canto del abuelo se convierte finalmente en su propia voz.

Letra de la Canción

A las seis de la mañana, antes de que apriete el sol,
mi abuelo me despierta con las tijeras en la mano.
Hoy es el primer día de la vendimia,
y por primera vez voy a coger un racimo sola.
Huele a mosto y a tierra caliente,
huele a todos los que estuvieron antes.
Bo-llu-llos, Bo-llu-llos, ¡qué dulce es tu racimo!
Con tu sol sobre la cepa,
con tu gente en la bodega,
Bo-llu-llos, Bo-llu-llos, ¡aquí se canta la uva!
Aquí el vino lleva siglos haciéndose en silencio,
dicen los viejos, en barricas y en patios.
Hoy el Condado tiene sede en este pueblo,
y mi abuelo lo cuenta con el pecho hinchado.
Huele a mosto y a tierra caliente,
huele a todos los que estuvieron antes.
Bo-llu-llos, Bo-llu-llos, ¡qué dulce es tu racimo!
Con tu sol sobre la cepa,
con tu gente en la bodega,
Bo-llu-llos, Bo-llu-llos, ¡aquí se canta la uva!
Corto el racimo con cuidado, con miedo,
y mi abuelo me mira con los ojos brillantes.
No dice nada, me da su bota de cuero
y me hace beber agua, no vino, que es mi primera vez.
Y tú, abuelo, que cantabas sin que se te oyera,
tú que cargaste el mundo en canastos de mimbre,
hoy me toca llevarlo a mí, y no pesa:
pesa lo justo para que sea mío.
Vuelvo a la bodega con las manos moradas
y los demás me reciben con aplausos.
Mi abuelo llena la bota de cuero otra vez,
pero esta vez me la ofrece con el vino de este año.
Bo-llu-llos, Bo-llu-llos, ¡qué dulce es mi racimo!
Con mi sol sobre la cepa,
con mi gente en la bodega,
Bo-llu-llos, Bo-llu-llos, ¡y ahora canto yo!
La bota del abuelo
ya tiene mi nombre.
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