Detrás de la Música · Aura Radio
Arroyomolinos de León
El abrazo guardado todo el año y la maleta que no se cierra hasta septiembre
Escribí esta canción para retratar ese instante mágico de agosto al regresar a Arroyomolinos de León tras once meses fuera y doce horas de coche. Quise estructurarla como un canto en dúo para celebrar el abrazo del reencuentro en una plaza llena de hijos del pueblo que vuelven desde media Europa. En la letra capturo estampas reales: mi madre aguardando en la puerta con el delantal, la procesión de la Virgen, el reencuentro con mi primo de Alemania y la noche del toro de fuego. La decisión clave fue dejar la maleta abierta en el verso final, simbolizando que hasta septiembre el tiempo se detiene y volvemos a ser de aquí.
Letra de la Canción
Llevo once meses lejos y doce horas de coche y la maleta pesa menos que las ganas. Veo las luces del pueblo desde la última curva y el corazón me da un salto sin pedir permiso. Mi madre me espera en la puerta con las manos en el delantal. Arroyomolinos, Arroyomolinos, qué agosto tan grande tienes, con tus hijos que vuelven de todas partes. Arroyomolinos, Arroyomolinos, qué plaza más llena para tanto abrazo guardado todo el año. Aquí los que se fueron regresan a la vez, con las matrículas de media Europa en la calle. Se encuentran en la plaza, se miran, se ríen, y se dicen sin hablar que ya han crecido. Mi madre me espera en la puerta con las manos en el delantal. Arroyomolinos, Arroyomolinos, qué agosto tan grande tienes, con tus hijos que vuelven de todas partes. Arroyomolinos, Arroyomolinos, qué plaza más llena para tanto abrazo guardado todo el año. En la procesión de la Virgen miro a los de aquí y a los que llegaron, todos juntos, a un solo paso. Alguien me toca el hombro y es mi primo de Alemania con una gorra que no le conocía y la misma risa. Y tú, que te marchaste sin decirlo, tú que dices que ya no tienes pueblo, mira esta plaza llena de maletas abiertas y dime si no es esto lo que echas de menos. Esta noche hay toro de fuego y bailan los niños, los padres, los abuelos y los que no bailan nunca. Yo suelto la maleta en el suelo, sin cerrarla, y entro a la plaza con todo el año a la espalda. Arroyomolinos, Arroyomolinos, qué agosto tan grande tienes, y mi maleta ya duerme en tu casa. Arroyomolinos, Arroyomolinos, qué plaza más llena, y yo, por unos días, otra vez de aquí. La maleta sigue abierta. Hasta septiembre no se cierra.