Detrás de la Música · Aura Radio
Guillena
Un descanso en la Vía de la Plata entre guitarras y el polvo del camino
Escribí Guillena pensando en la primera parada tras salir temprano de Sevilla, dejando atrás veintidós kilómetros de llano bajo el calor del sol. Mi intención fue plasmar la sensación del caminante que llega fatigado, con los pies llenos de polvo, al encontrarse con la vieja calzada romana de la Vía de la Plata.
A través de guitarras y lap steel, busqué acompañar los pasos de arrieros y peregrinos. Canté al torreón del siglo trece y a la iglesia mudéjar que se dora en la plaza al caer la tarde. En Guillena toca aflojar la mochila, calentar el corazón y descansar antes de continuar.
Letra de la Canción
Salí de Sevilla temprano con la mochila y el bordón, veintidós kilómetros de llano y el sol dándome calor. Y al fondo ya se ve el pueblo, con su torre y su campanario. Guillena, primera parada de un camino hacia el norte. Aquí se afloja la mochila y se calienta el corazón. Aquí te esperan las torres, la del cortijo, la Reina: un torreón del siglo trece que vio pasar mil caminantes. Y al fondo ya se ve el pueblo, con su torre y su campanario. Guillena, primera parada de un camino hacia el norte. Aquí se afloja la mochila y se calienta el corazón. La vieja Vía de la Plata, calzada que hizo Roma, lleva siglos de pasos, de arrieros y peregrinos. Y tú, que llegas cansado con los pies llenos de polvo, no preguntes cuánto falta: siéntate, que ya has llegado. Cae la tarde en la plaza, la iglesia mudéjar se dora, y mañana otra etapa con el alba y con el sol. Guillena, primera parada de un camino hacia el norte. Aquí se afloja la mochila y se queda un trozo de voz. Guillena.