Detrás de la Música · Aura Radio
Olivares
Escribí Olivares para cantar la historia del Conde-Duque y la memoria de su pueblo
Al escribir Olivares, quise retratar cómo el nombre de este pueblo del Aljarafe viajó hasta la corte de España junto al Conde-Duque, valido de Felipe IV. Me inspiró la profunda transformación de su historia: la antigua plaza de armas que hoy es la plaza de España, el palacio de los Guzmán y la colegiata de las Nieves.
Para transmitir este viaje entre el poder y la tierra, mi decisión musical fue unir el pop barroco con el clave y la guitarra flamenca. Busqué plasmar cómo el poder también rezaba y mandaba, recordando que hoy el palacio pertenece a todos y donde antes mandaba un valido, ahora manda la gente.
Letra de la Canción
El valido de un rey de España llevaba el nombre de un pueblo: Olivares, en el Aljarafe, entre olivos y entre cielos. Un nombre que viajó a la corte y volvió con los honores. ¡Oli-i-vares, Conde-Duque! Tu nombre llegó al trono. ¡Oli-i-vares, de tus olivos salió un título de oro! La casa de los Guzmán se asomaba a una plaza, hoy plaza de España, antes plaza de armas. Un nombre que viajó a la corte y volvió con los honores. ¡Oli-i-vares, Conde-Duque! Tu nombre llegó al trono. ¡Oli-i-vares, de tus olivos salió un título de oro! La colegiata de las Nieves se alza para recordar que el poder también reza y manda a la vez. Y tú, que cruzas la plaza sin saber a quién miras, piensa en el hombre que un día llevó este nombre tan lejos. Hoy el palacio es de todos y se visita sin permiso; donde mandaba un valido manda ahora la gente. Que suene el clave en la plaza, que suene la colegiata. ¡Oli-i-vares, Conde-Duque! Tu nombre llegó al trono. ¡Oli-i-vares, tus olivos siguen dando sombra! Olivares.