Detrás de la Música · Aura Radio
Tocina
Dos pueblos unidos por el ritmo de la vía y el silbato del tren
Escribí Tocina para retratar cómo dos pueblos se convierten en uno solo. Por un lado, la raíz andalusí de Tocina; por el otro, Los Rosales, nacido en el siglo XIX junto al nudo ferroviario y el humo de la azucarera donde vivían sus obreros.
Mi intención creativa fue componer una rumba rockera con ritmo de vía, haciendo que el silbato del tren suene como una canción más que no deja a nadie quieto. Quise plasmar esa tarde de espera en el andén, las vías que se separan hacia Mérida y Cádiz, la feria que comparten hoy y la imagen de los niños saludando al pasar. Aquí cada nombre salió de una espera.
Letra de la Canción
Dos pueblos en uno: uno, de raíz andalusí; otro, que nació del tren y del humo de la azucarera. Cuando suena el silbato nadie se queda quieto. ¡Tocina, Tocina! Suena el tren al llegar. ¡Tocina, Tocina! Aquí nadie se va. Lo hizo el hierro en el siglo diecinueve: dos vías que se separan, una hacia Mérida, otra a Cádiz, y un pueblo en cada andén. Cuando suena el silbato nadie se queda quieto. ¡Tocina, Tocina! Suena el tren al llegar. ¡Tocina, Tocina! Aquí nadie se va. Los obreros de la azucarera vivían cerca de la estación, y entre el vapor y las vías nació el segundo pueblo. Y tú, que esperas un tren en el andén de la tarde, mira que cada nombre también salió de una espera. Hoy la feria tiene dos nombres, Tocina y Los Rosales, y suena el silbato como una canción más, y los niños, al pasar el tren, saludan con la mano. Que suene otra vez el silbato, que no se quede nadie quieto. ¡Tocina, Tocina! Suena el tren al llegar. ¡Tocina, Tocina! Y se queda a cantar. Tocina.