Detrás de la Música · Aura Radio
Espartinas
Una rumba alegre para el pueblo que ni un rey logró rebautizar
Escribí esta rumba con un toque de humor para cantarle a la historia y a la identidad de un pueblo que nunca se dejó cambiar el nombre. Me inspiraron las distintas leyendas sobre su origen: unos dicen que nace del esparto bravo del Aljarafe verde y otros lo atribuyen a soldados de Spoleto. Incluso se cuenta que el rey Fernando quiso llamarla Monasterios, pero el pueblo no lo oyó y siguió con lo suyo.
No me interesaba resolver si el nombre viene del latín o del campo, sino celebrar esa terquedad popular. Entre la torre de Loreto y el viento que recorre la tierra, creé esta canción para que vecinos, rumberos y forasteros la canten bien alto.
Letra de la Canción
En el Aljarafe verde crecía un esparto bravo, y con sus fibras los vecinos trenzaban sogas y cestos. Y un nombre nació del campo, sin pedir permiso a nadie. ¡Espartinas, Espartinas! Nadie te cambia el nombre. Rey, rumbero o forastero, aquí se dice así. Cuentan que el rey Fernando quiso llamarte Monasterios, pero el pueblo no lo oyó y siguió con lo suyo. Y un nombre nació del campo, sin pedir permiso a nadie. ¡Espartinas, Espartinas! Nadie te cambia el nombre. Rey, rumbero o forastero, aquí se dice así. Unos dicen que es de esparto, otros dicen que es latín, de Spoleto, de soldados que pasaron por aquí. Y tú, que buscas el origen de un nombre con tanto vuelo, no hace falta saber cuál es: lo cantan igual los vecinos. La torre de Loreto guarda más de lo que dice, pero el pueblo sigue grande con su nombre y con su rumba, y hasta el viento del Aljarafe se lo sabe de memoria. Y si el rey vuelve a pasar, que pregunte cómo se llama. ¡Espartinas, Espartinas! Nadie te cambia el nombre. Rey, rumbero o forastero, ¡cantadlo bien alto! Espartinas.